Canales distintos, pedidos que se pueden seguir
B2C, B2B, equipo comercial e integraciones aportan ventas con contextos diferentes. Conservar el origen de cada pedido permite distinguir la experiencia que lo generó sin fragmentar la gestión. El equipo ve qué cliente compró, qué productos eligió y qué condiciones acompañaron la venta. Reunir pedidos no implica borrar esas diferencias: las vuelve comprensibles.